Dolor muscular y articular

Los TTM incluyen una variedad de alteraciones que afectan a la articulación temporomandibular o ATM y/o a los músculos de la masticación que están cerca de la ATM (por ejemplo, músculo masetero y temporal). Estas alteraciones son bastante frecuentes, suelen ser benignas y se pueden presentar en uno o en ambos lados de la cara.

¿Cuáles son los signos y síntomas más frecuentes?

Son muy variados, dependiendo de la alteración que el paciente tenga, pudiéndose presentar uno o más de los siguientes signos y síntomas:

–             Cansancio y dolor muscular en la zona mandibular.

–             Dificultad al abrir o cerrar la boca.

–             Rigidez y bloqueo (que no se puede mover en cierto momento) de la ATM.

–             Dolor en la mandíbula cuando muerde, come y/o bosteza.

–             Ruidos en la articulación (chasquido, clic, arenilla).

–             Dolor en el oído en ausencia de infección.

–             Dolor de cabeza frecuente en la frente y sienes.

¿Cómo se tratan los TTM?

Todo depende del diagnóstico entregado por el especialista, sin embargo, los autocuidados (realizados por el mismo paciente) y las terapias conservadoras (llevadas a cabo por los especialistas) son la combinación más exitosa. Las terapias conservadoras pueden incluir: fisioterapia, terapia psicológica, medicación y confección de férulas de descarga, entre otras.

Autocuidados

Los autocuidados son igual de importantes que la terapia farmacológica, el uso de la férula de descarga, la fisioterapia y cualquier tratamiento que pueda indicarte tu odontólogo tratante.

Toma nota de estos consejos que incluyen ejercicios y hábitos que son esenciales para que disminuya el dolor y la inflamación de los músculos y la articulación temporomandibular (ATM).

1.           Aplicar calor húmedo durante 15-20 minutos de 2 a 4 veces al día en el área dolorosa. Puede calentar en el microondas una bolsa de gel, saco de semillas o agua. El agua caliente puede ser vertida en una botella y luego envolverla en una toalla húmeda para su aplicación segura. El gel, saco de semillas o agua en botella debe estar caliente, pero agradable a la vez.

2.           También puede aplicar hielo o una bolsa de guisantes congelados envuelto en un paño fino durante unos 5-10 minutos de 2 a 4 veces al día. Es normal que al principio sienta una sensación de quemazón. Es conveniente apartar el frío del área dolorosa cuando la sienta entumecida. El calor y el frio ayudan a disminuir el dolor, la inflamación y relajan los músculos. Puede probar alternando ambas técnicas, aplicando calor y frío.

3.           Siga una dieta sin dolor. Puede comer lo que quiera, siempre que no cause dolor y bloqueo de la mandíbula, por lo que debe evitar alimentos muy duros y fibrosos como filetes, caramelos, hielo, frutos secos o pan con corteza dura.

4.           Corte la fruta y verduras en trozos pequeños, ya que el masticar muchas veces un alimento o realizar grandes aperturas bucales puede generar dolor, fatiga y bloqueos. Para ello puede dividir un bocado normal en 2 y luego masticar uno en cada lado de la boca y principalmente con los molares en lugar de los dientes de adelante (incisivos).

5.           Los dientes de arriba y abajo nunca deberían estar en contacto, excepto ocasionalmente al tragar saliva o al comer.  A veces las personas aprietan los dientes inconscientemente cuando están nerviosas, al conducir o al concentrarse en una tarea. Intente controlar la posición de la mandíbula durante el día y mantenerla relajada. Para lograrlo, ponga la lengua contra el paladar (sin hacer fuerza) donde sea más cómodo, permitiendo que los dientes se separen ligeramente y los músculos se relajen. Puede probar poniendo la lengua suavemente en el área del paladar donde se dice la letra “N”, justo detrás de los incisivos.

6.           Para relajar la musculatura también puede hacer algunos ejercicios como simular “la cara del pez”, poniendo los labios como si dijera la letra “O” y abrir y cerrar la boca en esta posición. Otra opción es gesticular como si fuera a decir las vocales “OA” repetidamente